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Sesión abril 1998, Nueva York, EE.UU.: CASO DE LA PRODUCCION BANANERA EN COSTA RICA Y SUS EFECTOS SOCIO-AMBIENTALERS EN EL CONTEXTO DE LA PRODUCCION INSOSTENIBLE Y GLOBALIZACION Foro Emaús de Costa Rica es una red nacional integrado por 25 organizaciones de diferentes sectores: sindical, eclesial, agricultores, ecologista, comunales e indígenas, que lucha por una producción bananera en Costa Rica ambientalmente más sana y socialmente más justa. Foro Emaús pide una investigación por causa de violaciones continuas de derechos humanos y de la destrucción del medio ambiente por la insostenibilidad de la producción bananera en Costa Rica. SOBRE LA PRODUCCION BANANERA EN COSTA RICA: Entre 1987 y 1994 Costa Rica duplicó su producción bananera mediante una expansión del área cultivo de 27,000 a 50,000 hectáreas, llegando su capacidad de exportación a más de 100 millones de cajas de banano (40 lbs. C/u). El área principal (90%) se ubica en la Zona Atlántica de Costa Rica, que es una región tropical muy sensible ecológicamente y rica de biodiversidad. La actividad bananera emplea directamente e indirectamente alrededor de 100,000 mujeres y hombres. En el año 1997 se generaron US$ 580 millón por concepto de divisas por medio de la exportación principalmente a los EE.UU. y Europa; de este dinero el Gobierno de Costa Rica solamente recibió unos US$ 45 millón por medio de impuestos. Los restantes 93% fueron directamente a las arcas de las empresas, para cubrir sus gastos de operación y utilidades lucrativas. Las empresas transnacionales son importantes no solamente porque son dueños de muchas fincas bananeras, sino que además son responsables de la compra y transportación del 70% de la producción de los empresarios nacionales o asociados a ellas. LOS IMPACTOS A SERES HUMANOS Y AL MEDIO AMBIENTE La exportación de bananos es una fuente importante de divisas y generado de muchas puestos de trabajo en Costa Rica. Pero, la producción bananera a su vez causa graves problemas. En los años setenta y hasta comienzos de los ochenta se utilizó por parte de compañías estadounidenses un nematicida (DBCP), que fue prohibida su producción y consumo en los EE.UU.. Este pesticida ha dejado más de 10,000 trabajadores estériles y con graves lesiones y que luchan ahora por una justa indemnización. Por otro lado, en la fase de la expansión del área de cultivo bananero (1986-1993) se destruyeron muchos bosques secundarios y primarios, incluso cientos de pequeños productores vendieron por presión sus terrenos, para dedicarlos al cultivo de banano, lo que al final cambio el uso del suelo y la apariencia del paisaje profundamente. Hoy en día hay que constatar los siguientes problemas en la producción actual de banano:
DERECHOS HUMANOS Y AMBIENTALES: Como un resultado de la producción bananera hay que constatar la grave contaminación del medio ambiente por el uso excesivo de agroquímicos y depósito directo de desechos sólidos en la naturaleza, especialmente plásticos impregnados de tóxicos los cuales afectan la calidad de los suelos, el aire y el agua (incluida la potable). Además hay que constatar que en la producción bananera en Costa Rica se violan muchos derechos humanos entre los cuales destacamos:
Estos derechos son parte de Convenios Internacionales, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional sobre los derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Declaración de Río sobre la Biodiversidad de 1992. ALGUNOS EJEMPLOS CONCRETOS
LOS RESPONSABLES Por un lado, cada empresa tiene que asumir la responsabilidad. En este sentido, cada empresa tendría que abocarse a una producción más sana y socialmente más justa. Pero, en cambio, se puede observar que ganar dinero a la costa más bajo tiene una importancia más alta que el respeto al medio ambiente y los seres humanos. Por parte del estado todos los diferentes Ministerios tienen la responsabilidad de defender al pueblo de Costa Rica ante de los diferentes peligros que surgen de la producción bananera. Sin embargo, desde hace más de una década no cumplen eficazmente con su misión. Por lo tanto queremos pedirles una investigación sobre la responsabilidad de la empresa transnacional Chiquita Brands que es dueña de fincas bananeras en Costa Rica, y compradora de bananos de otros productores nacionales, para los impactos socio-ambientales de la producción en los hechos denunciados; y el Gobierno de Costa Rica representado por el Presidente de la República como último responsable de todos los Ministerios que incumplen en su misión de velar por una disminución de los impactos de la producción bananera y evitar las continuas violaciones de derechos humanos y la destrucción de la Naturaleza. En Nombre de todas las organizaciones de Foro Emaús. Febrero 1998. 26 de abril de 1998, Nueva York, Estados Unidos Muy estimados miembros del Tribunal y muy estimados presentes: Me llamo Ramón Barrantes Cascante y represento a la red costarricense FORO EMAUS que trabaja en las plantaciones bananeras y comunidades aledañas en la zona atlántica del Caribe costarricense. Tengo 40 años de edad, y trabajé como obrero bananero por 15 años consecutivos. La mayor parte de ese tiempo me desempeñé laboralmente en fincas de propiedad de la transnacional bananera, Bandeco, que comercializa con el sello Del Monte. Desde hace 7 años soy Secretario General del sindicato bananero SITAGAH, organización que se ocupa de la defensa y promoción de los derechos sindicales de los y las trabajadoras bananeras que trabajan en las plantaciones bananeras ubicadas en la región de Sarapiquí, donde la empresa transnacional Chiquita Brands tiene la mayoría de sus propiedades. Hoy vengo ante Uds. también en mi condición de representante de la Coordinadora de Sindicatos Bananeros de Costa Rica, que a su vez es miembra fundadora de Foro Emaús. Muchos de mis ex-compañeros de trabajo ya no pueden ganar su salario como bananeros, debido a discriminación y represión sindical; otros no lo pueden hacer afectados en su salud ó por recomendación médica. Yo mismo sufro esterilidad total debido a la exposición a un nematicida llamado DBCP, comercializado con los nombres de Nemagón y Fumazones, producto que formulado por empresas químicas de Estados Unidos e importado a varios países en la década de los 60 y usado hasta principios de los 80`, afectó solo en Costa Rica a más de 15.000 hombres, quienes se ven imposibilitados de procrear por causa del criminal ocultamiento de información sobre esos riegos que ya habían sido comprobados en laboratorios. La producción bananera es muy importante para mi país, ya que ocupa mucha mano de obra y aporta una significativa cantidad de divisas a las arcas de mi nación. Claro está, que las utilidades siempre son exportadas o retenidas por las mismas empresas productoras y especialmente por las que también controlan la comercialización. Durante décadas las empresas bananeras han sido causantes de violaciones de derechos humanos y de contaminar flagrantemente nuestra Madre Tierra. Nosotros en Foro Emaús, luchamos para que se transforme éste sistema de producción, y por eso, aclaramos una vez más, que no estamos porque se cierren fuentes de trabajo, sino que la producción bananera se realice con justicia y en armonía con la Naturaleza. A lo largo de la historia de la producción bananera en Costa Rica, podemos comprobar que hay impactos negativos de gran alcance e importancia. Recordemos que la producción bananera en Costa Rica empezó en el siglo pasado en la Región de Talamanca, cerca de la frontera de Panamá donde viven muchos indígenas. Cuando se retiró la Compañía United Fruit Co. de esta región y se fueron al Sur de mi país, alegando pérdidas producidas por una enfermedad llamada "Mal de Panamá", dejaron tras de sí una naturaleza contaminada las tierras cansadas y unos pueblos indígenas aculturados. En los años 80, ocurrió algo parecido. Alegaron que las huelgas les obligaban al cierre de operaciones, sin embargo, hoy reconocen que salieron sobre todo porque esas tierras perdieron su productividad por causa de la contaminación con cobre que la misma empresa ordenó lanzar. La Compañía había planeado desde muchos años antes de 1984, abandonar la producción de banano, pues ya venía sustituyéndolo por el cultivo de palma africana, que le resultaba más rentable, además de su proyectada expansión de regreso al Atlántico y Sarapiquí, como efectivamente ocurrió. Nuevamente la historia se repitió: contaminación y un empobrecimiento que dura hasta el día de hoy. Nos preocupa que lo mismo, se esté repitiendo en Atlántico, donde hoy se localiza el 95% de las fincas bananeras y está aumentando la resistencia de las plagas. El 30% de las nuevas fincas bananeras abiertas desde los 90 se hicieron en tierras donde hasta ese entonces habían bosques primarios o selva virgen. Debido a la crisis de sobreoferta y agotamiento de las tierras, algunas fincas ya han cerrado. En estas tres históricas etapas de la producción bananera el Gobierno y las empresas transnacionales y nacionales han ganado su dinero a costa de explotar y empobrecer a sus trabajadores y envenenar la Naturaleza. La producción bananera en Costa Rica contamina no sólo el área de sus sembradíos de banano, sino que los venenos allí regados son arrastrados por canales y ríos hasta el mismo Mar Caribe u Océano Atlántico, donde mata corales y peces. Hay dos estudios recientes sobre plaguicidas que comprueban una vez más que los plaguicidas lanzados en las fincas bananeras llegan hasta el mar. Un ejemplo de ello, es lo que ocurre en el Río Suerte, que desemboca en los canales del Parque Nacional Tortuguero, donde llegan a desovar anualmente especies de tortugas en vías de extinción. En análisis de monitoreo desde 1993 a 1996 y examinados 11 plaguicidas (herbicidas, fungicidas, nematicidas e insecticidas) usados en la producción bananera, se comprobó que al menos se localizó una vez cada uno de esos 11 pesticidas en las aguas muestreadas. Solo en 1997 ocurrieron en las plantaciones bananeras la mitad de los accidentes laborales de todo el país, relacionados con intoxicaciones, reconociendo además que solo se registran los reportados a las autoridades del Instituto Nacional de Seguro. Ahora bien, si analizamos el total de los 444 casos de intoxicaciones ocurridas en los últimos 2 años (Informe del Departamento de Registro y Control de Sustancias Tóxicas, del Ministerio de Salud Pública años 1996 y 1997), veremos que 125 de ellos lo fueron por un nematicida llamado carbofuran, y 115 debido al herbicida paraquat, integrante de la Docena Sucia, pero que usa ampliamente en nuestro país. Más grave aún es el hecho de que 14 personas intoxicadas tenían menos de 18 años, lo que demuestra que se violenta la ley costarricense que prohibe que menores de 18 años apliquen plaguicidas. Luego de sufrir una intoxicación aguda, los trabajadores tienen una incapacidad médica de 5 a 10 días para su recuperación. Durante estos días ellos pierden una parte de sus ingresos debido a que la indemnización de US$ 8,oo por cada día no laborado no es que ellos ganan normalmente. Pero, tenemos una esperanza. Está comprobado en Costa Rica que es posible producir bananera en medianas fincas, sin aplicar nematicidas ni herbicidas, lo cual es un reto para las demás fincas. Por otro lado en el sur de la provincia de Limón, cientos de pequeños agricultores, producen banano en forma orgánica, es decir sin aplicar agroquímicos. Lo hacen combinando diversos cultivos y repeliendo las plagas en forma natural, basándose en conocimientos tradicionales de nuestros ancestros. Sin embargo, estos campesinos, que abastecen el mercado nacional, no cuentan con incentivos económicos por parte de las políticas gubernamentales, lo que sí hace con las grandes empresas productoras y exportadoras de banano, quienes solo se maquillan ambientalmente y siguen usando sus tóxicos insumos importados. Nuestro Gobierno tiene un doble discurso. Por un lado se proclama campeón de la conservación por su defensa de los Parques Nacionales, cuyos resultados también nosotros aplaudimos y defendemos y al mismo tiempo sigue tolerando una alta tasa de deforestación. Nuestra Región Atlántica produce mucha riqueza, tanto por los servicios e impuestos cobrados a la carga que entra y sale por el puerto de Limón, como por las divisas generadas por la exportación de las más de 100 millones de cajas anuales que salen por ese mismo puesto y que se producen en las cercanías. Curiosamente, los indicadores de pobreza más altos de nuestra nación identifican a Limón como la zona con más pobreza. Más del 80% de las riquezas del banano se la llevan tres empresas: Standard Fruit Co, Bandeco y Chiquita. Las demás se reparten el resto de los ingresos. De acuerdo al Artículo 60 de nuestra ley fundamental, es decir la Constitución Política de Costa Rica, todas las personas tienen derecho a organizarse libremente, derecho que también ratifica nuestro Código del Trabajo respecto a la libertad sindical. Sin embargo, contrario a eso, en las plantaciones bananeras se reprime y despide a quienes osan organizarse libremente en sindicatos. Las empresas y capataces han organizado un mecanismo muy represivo para efectuar esos controles claramente antisindicales. Nosotros como sindicatos, hemos tenido que acudir a los Tribunales de Justicia de Costa Rica, para solicitar que haga respetar las leyes nacionales y los Convenios Internacionales. Pero nuevamente, a pesar de las resoluciones favorables a nuestras demandas, las empresas continúan prohibiendo la libertad sindical y despidiendo a los/as trabajadores/as que se afilian a nuestras organizaciones. Hemos traído documentos probatorios de cómo una gran empresa, como es Chiquita Brands, que se supone tiene suficientes recursos económicos, no hace mejoras sustanciales a las condiciones de vida de sus trabajadores y más bien se empeña en orquestar una fuerte persecución sindical. Aunque Chiquita Brands coopera con la "Fundación Bosque lluvioso" con sede en EE.UU. y otra Fundación en Costa Rica en la creación de un sello "Eco-O.K.", que es no más que un intento de seducir a los consumidores a que crean que en las fincas certificadas, se verifican mejoras ambientales como ecológico y que todos trabajan felizmente. Denunciamos esta maniobra como un cambio cosmético para solo mantener su buen imagen sin cambiar realmente su manera de producir. Al mismo tiempo, decimos que la represión sindical -bastante documentada- y el comprobado daño al ambiente -inlcuido en informes oficiales nacionales e internacionales- no se daría si el Gobierno cumpliera con sus deberes de cumplir las leyes nacionales y Convenios Internacionales. Leyes existen pero el Gobierno cierra los ojos ante ellas. Actualmente, las políticas del desarrollo bananero las definen las propias empresas y las autoridades gubernamentales, y no consultan a las organizaciones laborales, ni a las organizaciones de la sociedad civil a nivel regional o nacional. La demanda que presentamos ante Uds. esperamos que sirva para llamar la atención sobre la forma en que se produce esta fruta a nivel mundial y la forma en que se realiza su comercialización. La industria de los agroquímicos presiona para que no cambie este paquete tecnológico, aunque tenga un alto costo para la vida, ya que ellas no tienen corazón y como todas las transnacionales, valoran la persona humana solo como un recurso más de su engranaje capitalista. Afortunadamente, en Costa Rica podemos apelar y gritar todavía nuestros reclamos. Recordemos que en otros países la defensa de los derechos laborales como parte importante de los derechos humanos, puede costar la vida a los dirigentes de las organizaciones populares. Finalmente, quisiéramos cuestionar el rol que en este fabuloso comercio del banano, juega la Organización Mundial del Comercio (OMC), ya que más parece interesada en complacer legalmente a los grandes capitales y a los países más industrializados, que buscar la equidad en el intercambio comercial de nuestras naciones y pueblos. Por ello, consideramos muy importante, superar el egoísmo comercial que favorece preferencialmente a consorcios multinacionales y a las oligarquías políticas de nuestros países, y que amenaza la vida de nuestros pueblos. A nivel de la OMC se debe entrar a discutir la aprobación de Cláusulas Sociales y Ambientales Mínimas, como paso constructivo en la búsqueda de un mayor respeto a la Madre Tierra y a los Derechos Humanos en el negocio de la producción agro-alimenticia mundial, entre ello el del banano. Les agradecemos su atención, y estamos dispuestos a contestar todas sus inquietudes y preguntas. Muchas gracias. Considerando que Reconocemos la autoridad moral y cualitativa de este Tribunal Internacional del Pueblo; y Basando en la presentación escrita y oral entregada a esta instancia por parte de la red costarricense Foro Emaús sobre los impactos en el medio ambiente y en el pueblo en Costa Rica que causa la producción agro-industrial y del carácter monocultivo de banano quisiéramos presentar las siguientes demandas específicas a las diferentes entidades responsables de esos impactos. Nosotros nos comprometemos a fiscalizar el cumplimento de estas demandas entendiendo que estos cambios necesarios podrían servir también para mejorar las condiciones socio-ambientales de la producción bananera en otros países. Por ello, considerando las diferentes Declaraciones sobre Derechos Humanos la Convención de las Naciones Unidas sobre Trabajadores Migrantes y sus Familias la Declaración de Río la Convención sobre Biodiversidad las Convenciones de la Organización Internacional de Trabajo y las leyes de Costa Rica pedimos al Tribunal Internacional del Pueblo reconocer y divulgar las siguientes demandas como justas y con causa: Que el Gobierno de Costa Rica debe:
Pedimos al Tribunal Internacional del Pueblo reconocer y divulgar las siguientes demandas como justas y con causa: Que Chiquita Brands de Costa Rica debe:
Y por último, pedimos al Tribunal Internacional del Pueblo reconocer y divulgar las siguientes demandas como justas y con causa: Que la Organización Mundial de Comercio debe: Muchas gracias por su atención. DENUNCIA NACIONAL E INTERNACIONAL POR PERSECUCIÓN SINDICAL Y PRÁCTICAS LABORALES DESLEALES EN CONTRA DE LOS SINDICATOS BANANEROS EN COSTA RICA PARA: Organizaciones Sindicales , O.N.Gs y opinión pública nacional e internacional. DE: Sindicatos Bananeros de Costa Rica.
Fecha: 26- 07-1998. A pesar de que los Sindicatos desde hace muchos años han venido desarrollando un trabajo constante e importante con miras a recobrar las Convenciones Colectivas en el Sector Bananero, si no es hasta el año 1993, que producto de la presión nacional e internacional, el Estado Costarricense se vio obligado a legislar para que los trabajadores bananeros volvieran a tener las mínimas posibilidades de organizarse en Sindicatos. Bajo esas circunstancias es que los Sindicatos Bananeros intensifican su labor organizativa de defensa de los intereses de los trabajadores. Es así, como en algunas de las fincas donde teníamos afiliados clandestinos, procedimos a enviar a las empresas las planillas de esos afiliados para deducción de cuotas y reconocimiento del Sindicato. Es a partir de ese momento que las empresas transnacionales y nacionales del banano inician una lucha sin cuartel para evitar el crecimiento de nuestras organizaciones, como esas tácticas no les dieron resultados, inician un proceso de persecución sindical y de prácticas laborales desleales manifestado de las siguientes formas: - Despidos sin causa justa, listas negras, aislamiento y discriminación de los trabajadores dirigentes, envío de los trabajadores sindicalizados a las labores más pesadas y mal remuneradas, negación a emplear parientes de los afiliados al sindicato, negativa de reconocimiento de los sindicatos, instalaciones de portones de seguridad para controlar a los trabajadores afiliados y sus dirigentes, creación de grupos paramilitares. Por todo esto, nos hemos visto obligados a retomar el trabajo legal, la denuncia nacional e internacional y hoy día podemos decir que tenemos unos 150 casos en los Tribunales de Justicia, dentro de los cuales se denuncian las violaciones a derechos como los descritos en el párrafo anteriormente. Los afectados de forma directa o indirecta son unas 500 personas, sin incluir más de 60 denuncias planteadas en la vía administrativa que se encuentran en proceso de resolución y que el Ministerio de Trabajo no les ha dado la importancia requerida, ni ha aplicado el principio constitucional de JUSTICIA PRONTA Y CUMPLIDA. Es por eso que nos atrevemos a solicitarles a Ustedes su apoyo y solidaridad para la defensa de los siguientes conflictos, convenciones y derechos a sindicalización, descrito por cada una de las organizaciones suscritas: Sindicato UNION DE TRABAJADORES AGRICOLAS DE LIMON (UTRAL): Es un sindicato que opera en la Provincia de Limón, el cuál se reactivó hace poco tiempo, y que esta dando luchas importantes en defensa de los trabajadores bananeros. En este momento tiene presentado ante los Tribunales de Justicia de la Provincia de Limón, un Conflicto Colectivo de Carácter Económico Social, donde se busca lograr negociar con la Empresa: BANANERA ISLA GRANDE S.A. (Perteneciente a CHIQUITA BRANDS). Esta opción de presentar en vía jurisdiccional este tipo de instrumento jurídico obedece a la negativa de la empresa de reconocer al sindicato, así como a la negativa de llevar a cabo cualquier tipo de negociación. Sobre el resultado inicial de esa gestión, podemos decir que el Juzgado Primero Civil y de Trabajo de Menor Cuantía del Primer Circuito Judicial de la Zona Atlántico- Limón, le ha dado curso al conflicto, dándole 24 horas a la empresa para que nombre a sus representantes para la negociación., lo que constituye un logro importante por su trascendencia histórica, y con ello obliga a la compañía a iniciar un proceso de negociación. A pesar de que la empresa ha sido notificada por parte del Sindicato y los tribunales, de la presentación del conflicto, no ha cesado su hostigamiento en contra de los trabajadores firmantes del pliego de peticiones, en la forma que describimos anteriormente en esta denuncia, a pesar de que el Juzgado de Trabajo les ordenó no llevar a cabo ningún tipo de represalias. Por otro lado, el Sindicato acudió de forma preventiva ante el Ministerio de Trabajo para que no homologue ningún tipo de Arreglo Directo promocionado por la Empresa, Comité Permanente ó Asociaciones Solidaristas. También solicitó una inspección de oficio para esta finca, denunciando una serie de atropellos en contra de los trabajadores, pero sorpresivamente los resultados de esta inspección se da en contra de los trabajadores aduciendo que no tienen documentos y le permite la empresa utilizar esto para querer desvirtuar. Vale la pena decir de que la mayoría de los trabajadores tienen hasta seis años de laborar para dicha empresa y nunca habían tenido este tipo de problemas. Creemos que la razón, es por que los trabajadores acudieron a un instrumento de negociación colectiva; pues en todas las fincas ubicadas en Sixaola, laboran trabajadores con las mismas características. Quizás la reacción de la empresa, es por que 100 % de los trabajadores firmaron el CONFLICTO DE CARÁCTER ECONOMICO Y SOCIAL. Los trabajadores de Isla Grande, son la mayoría de la etnia Guaymie, procedente de Panamá, pero que trabajan en Costa Rica. Este mismo sindicato denuncia que en las Plantaciones de la Empresa PROYECTO AGROINDUSTRIAL DE SIXAOLA S.A. (PAIS S.A.) , propiedad de CORPORACION BANANERA NACIONAL(Corbana), entidad la cual supuestamente es el ente regulador del sector Bananero, donde el Estado Costarricense es accionista, los trabajadores son víctimas del acoso por parte de los administrativos de la empresa para que se desafilien del Sindicato. Los funcionarios de la empresa han acudido a la presión y al chantaje, llegando incluso al despido de los trabajadores por el simple hecho de pertenecer al sindicato. A partir del momento en que los trabajadores decidieron afiliarse al Sindicato, la empresa instaló un portón de seguridad con el fin de impedir el paso a los dirigentes sindicales y controlar a los trabajadores afiliados. Han instalado guardas de seguridad que actúan agresivamente y con amenazas. SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA CHIRIQUI LAND COMPANY (Sitrachiri): Tiene Convención Colectiva vigente con la empresa CHIRIQUI LAND COMPANY, propiedad de CHIQUITA BRAND. Este sindicato ha logrado mantener una Convención Colectiva con muchísimos beneficios para sus trabajadores; y en síntesis es el lugar donde se ha logrado medianamente dignificar a los trabajadores. Por tal razón, esta empresa haciendo uso de miles artimañas queriendo hacer desaparecer el único instrumento de negociación colectiva que hay en las plantaciones bananeras a la fecha, ha arremetido en contra de sus dirigentes inventándoles diferentes maniobras, como por ejemplo: Los trabajadores de Finca 97 y 96 de la Empresa Chiriquí Land Company (Chiquita Brand) hicieron un escrito donde están solicitaban al Señor Gerente de División que interceda para que el señor Ricardo Hernández, Funcionario del Departamento de Recursos Humanos asuma una actitud de respeto a los Derechos Humanos, pues es una persona agresiva, insultante y que permanentemente viola los derechos establecidos en la Convención Colectiva. La respuesta de dicha compañía fue de agresividad contra el Sindicato. Inclusive se estableció una denuncia contra el Secretario general de Sitrachiri aludiendo de que algunas firmas no fueron hechas por los trabajadores. De inmediato la Coordinadora de Sindicatos Bananeros dedicó a su Abogado y en este momento estamos solicitando de que se haga una prueba Grafoscópica y también nos preparamos para plantear una contrademanda, pues lo que dice la compañía por medio de Ricardo Hernández, es falso. Lo único que es cierto es que dicho funcionario persigue a los trabajadores sindicalizados. La empresa por diferentes medios ha podido manipular a algunos trabajadores para establecer denuncias y demandas contra el Sindicato y sus dirigentes con el fin de hostigar y desprestigiar a la organización. En conclusión, la Junta Directiva está siendo gravemente perseguida no solo por defender los derechos de los trabajadores sino también por brindar apoyo a la apertura de otros sindicatos en esa región y donde incluso amenazan su libertad física . SINDICATO INDUSTRIAL DE TRABAJADORES AGRICOLAS, GANADERO Y ANEXOS DE HEREDIA (Sitagah): Este sindicato opera en el sector de Sarapiquí (Provincia de Heredia), en las plantaciones de la COMPAÑIA BANANERA AL ATLANTICO (Chiquita Brands). Las empresa no han cesado en ningún instante en perseguir infructuosamente a los trabajadores para que no se afilien al Sindicato y como ven que sus acciones fueron frustradas ya que los trabajadores siempre se afiliaron al sindicato, acuden a perseguir a los trabajadores utilizando varios de los métodos descritos en este documento. A sido tan grande y fuerte la presión de que algunos trabajadores han acudido a nuestras oficinas a tramitar su desafiliación, siguiendo las orientaciones de los administrativos de la Empresa. De esto tenemos declaraciones juradas de los trabajadores. Las empresas se preocupan y presionan de esa manera porque muchos trabajadores han llegado a solicitar la afiliación al Sindicato y porque últimamente la participación de trabajadores en actividades educativas del sindicato han sido significativas. Todas las violaciones descritas en esta denuncia se han presentado ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social., el cuál ha sido totalmente inoperante y ha dilatado los procesos hasta por tres años, dejando al sindicato y a sus afiliados en un estado de indefensión. Esto ha obligado a SITAGAH a acudir ante la Sala Constitucional para hace valer sus derechos, y por más de 13 veces el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a sido CONDENADO POR DILATAR LOS PROCESOS Y OBLIGADO A PAGAR LOS DAÑOS Y PERJUICIOS CAUSADOS. Solo para ilustrar tal situación, pueden verse los votos emitidos por la Sala Constitucional, cuyos números son: 2724-96, 1947-97, 4298-97, 5854-97, 6483-97, 182-98, 337-98, 339-98, 340-98, 338-98, 619-98, 1351-98, 2662-98. Nuestra preocupación estriba en que aunque ha sido condenada muchas veces el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social la situación no mejora en lo mínimo y se siguen violando los plazos establecidos por ley. La situación para los sindicatos es muy grave. Por un lado tenemos que las empresas nacionales e internacionales arremeten contra los trabajadores y por otro lado la inoperancia del Ministerio de Trabajo que es el llamado a tutelar los derechos fundamentales de los trabajadores. POR TANTO: Acudimos a Ustedes para que se dirijan al Gobierno de la República de Costa Rica para que hagan valer los siguientes derechos: 1- Respeto y aplicación de los Artículos 60 y 25 de la Constitución Política de Costa Rica, a los Convenios: 87, 98 y 135 de O.I.T. 2- Respeto al derecho de los trabajadores a la libre Asociación y libre sindicalización. Y que solo se puedan despedir con aprobación judicial. 3- Que se elimine la actuación de la empresas Bananeras Transnacionales y Nacionales referente a las prácticas laborales desleales y persecución sindical. 4- Libre acceso de tránsito por las plantaciones bananeras a los dirigentes sindicales. 5- Eliminación de portones de seguridad en las entradas de las fincas bananeras. 6- Reglamentar la actuación de los cuerpos de seguridad de acuerdo a las leyes nacionales de las empresas nacionales e Internacionales. 7- Cese de despido a los trabajadores sindicalizados. 8-Que el señor Ministro de Trabajo interceda ante la empresa Bananera Isla Grande S.A. subsidiaria de la Transnacional Chiquita, para que no persigan ni sigan despidiendo a los trabajadores que firmaron el Conflicto Colectivo de Carácter Económico Social interpuesto ante los Tribunales de Justicia. Y además por su condición de afiliados a la UTRAL 9- Que el señor Ministro de Trabajo y Seguridad Social interceda ante los representantes de la empresa PROYECTO AGROINDUSTRIAL DE SIXAOLA (PAIS S.A.) perteneciente a CORBANA para que se respete el derecho de sindicalización de los trabajadores. 10- Que se respete la Convención Colectiva suscrita entre la Empresa Chiriqui Land Company y el Sindicato SITRACHIRI. 11- Que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social actúe de acuerdo a los establecido por ley y bajo el principio de Justicia pronta y cumplida. 12- Que las inspecciones solicitadas sean llevadas a cabo en el lugar de los hechos, y de forma inmediata una vez recibida la denuncia respectiva con el fin de establecer la verdad real sobre los hechos. 13- Que los directores de los procesos (Inspectores de Trabajo) tengan mínimamente el grado de Bachilleres en Derecho. 14- Solicitamos al Señor, Ministro de Trabajo y Seguridad Social; informe a los Sindicatos Bananeros, ¿Qué medidas disciplinarias ha tomado o va a tomar en relación a las más de trece condenatorias contra la inspección nacional del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social? Agradeciendo de antemano las acciones que puedan realizar ante las autoridades de nuestro país, para la búsqueda de una solución urgente a este problema . Se suscriben atentamente, Daniel Gutiérrez Cárdenas Ramón Barrantes Cascante Secretario General de SITRACHIRI Secretario General de SITAGAH Miembro de COSIBA CR. Miembro de COSIBA CR. William Barahona Quesada Secretario General de UTRAL Favor enviar cartas desde el recibimiento de esta denuncia hasta finales de setiembre 1998 a:
con copia a la Coordinadora de Sindicatos Bananeros de Costa Rica, CoSiBa, Fax: (506) 256-52-25. |